martes, 23 de septiembre de 2014

La PNL y los ´genios` de la terapia

     Detengámonos hoy en el mundo de los terapeutas estudiados por Bandler y Grinder. A comienzos de los ´60, Perls deja su Instituto de Gestalt en Nueva York y se traslada a California para enseñar su modelo de intervención más como forma de vida que como terapia. Dos años más tarde procede a asociarse al Esalen Institute, el centro de estudios interdisciplinarios creado por Michael Murphy (1930) y Dick Price (1930-1985) bajo el auspicio, entre otros, de Bateson, y que en breve llegará a cobrar fama internacional dado su fuerte espíritu contracultural. Tanto que en los primeros años van a coincidir en su cuerpo docente, nombres de la talla de Arnold Toynbee, Paul Tillich, Carl Rogers, Burrhus Skinner o Virginia Satir. Esta última, a finales de los ´50, en Palo Alto, también California, había cofundado el Mental Research Institute (MRI), pionero en entrenamiento sistémico familiar. Erikson por su parte -quizá el menos convencional de los tres- con su particular enfoque hipno-terapéutico como forma de autosugestión orientada a recabar en las posibilidades del inconsciente desde la generación de una fuerte empatia entre profesional y paciente, fue el único que espacialmente no se hallaba en la costa californiana. Desarrolló la casi totalidad de su trabajo psiquiátrico en el Hospital Estatal de Worcester, Massachusetts. 
     Tres nombres, pero sobre todo tres enfoques -el existencial-humanista, el del futuro Human Potential Movement, el sistémico en tanto comunicación reticular y el de la hipno-terapia en el sentido de técnica intuitiva: el más claro antecedente de la posterior terapia breve centrada en las soluciones (TBCS), variable también del enfoque sistémico- que si bien comparten una situación epocal común, beben, a la par que contribuyen, de una experiencia teórica particular. En efecto, de diferentes maneras forman parte de aquella periférica red intelectual a la que hoy llamamos “universidad invisible” o “escuela de Palo Alto” creada en la periferia de San Francisco. Hasta allí había llegado en 1949 Bateson a trabajar en su Hospital Psiquiátrico: el Veterans Administration y en 1959, Donald Jackson (1920-1968) junto a Satir como ya dijimos, funda el MRI, para el que inmediatamente contratan como colaborador a Paul Watzlawick (1921-2007). También participan del grupo, Erving Goffman, Jay Haly, John Weakland y William Fry. Del otro extremo de la red, interesan nombres como los de Ray Birdwhistell (1918-1994) y Albert Scheflen (1918-1994).
     Ahora bien, para entender el trabajo y significación de Palo Alto digamos, que si bien toda la red de teóricos y terapeutas ha estado mayormente dominada por lo antropológico y lo psiquiátrico, sus miembros, sin excepción, fueron abandonando lo que podríamos denominar en palabras de Thomas Khun (1922-1996) sus “matrices disciplinares”, es decir, la constelación de proposiciones científicas con las que originalmente se vinculaban [BATESON, G.- (VV. AA.). La nueva comunicación, Kairós, Barcelona, 1987, pp. 27, 81]. De este modo, entrecruzando saberes, experiencias y contrastaciones, terminaron por reconfigurar fundamentalmente la comprensión del hecho comunicativo y desde allí, todo lo que en base a la comunicación se vinculase a lo humano. 
     En breve, más sobre estos cambios en lo comunicativo...

viernes, 5 de septiembre de 2014

La PNL y la anti-psiquiatría norteamericana

    Para cuando en 1972 Bandler y Grinder se deciden a estudiar a Fritz Perls (1893-1970), Virginia Satir (1916-1988) y Milton Erickson (1901-1980), vivían en California cerca de Gregory Bateson (1904-1980), el famoso antropólogo británico que desde hacía dos décadas venía, entre muchas otras cosas, escribiendo sobre comunicación y teoría de sistemas [O´CONNOR-SEYMOUR, Introducción a la PNL, Urano, Barcelona, 1992, p. 29]. Pero la influencia innegable del último en la gestación y la maduración del producto a punto de elaborarse, debe a su vez enmarcarse en lo que podríamos llamar la convergencia de una generalizada inquietud por parte de la sociedad norteamericana de entonces y un desarrollo teórico insólito y de calado. Pero vayamos por partes.
   La inquietud a la que nos referimos guarda relación con el denominado movimiento anti-psiquiátrico. Una amplia reacción anti-analítica, compleja y ambigua, que a partir de los años ´60 y durante todos los ´70 pretendió ser expresión de continuidad y de ruptura con el viejo modelo de intervención médico-psicológico estadounidense. En efecto, en tanto reacción contra el psicologismo que lentamente había devenido en vertebrador perfecto de las estrategias de control de las disfunciones sociales y políticas por parte del liberalismo capitalista, el movimiento anti-psi fue capaz de generar tecnologías capaces de ir desde lo conductista hasta la configuración de los llamados centros Erhard Seminars Training (EST), pasando por las terapias gestáltica, familiar, transaccional o sexual [CASTEL-CASTEL-LOVELL, La sociedad psiquiátrica avanzada. El modelo norteamericano, Anagrama, Barcelona, 1980, pp. 248-278]. En el fondo, respuestas a las búsquedas de los hijos de las emergentes y liberadas clases medias que llegarán a determinar tanto la democratización y simplificación de lo terapéutico, como el surgimiento de nuevos círculos de amigos para con lo psíquico.
    De este modo, frente a un discurso y una práctica médico-psi atrapados en el dilema de unos efectos limitados y aleatorios, obtenidos a costa de largos y costosos esfuerzos sobre un número restringido de personas cuidadosamente seleccionadas [CASTEL… pp. 249-250], un sin fin de escuelas rivales de clara vocación anti-intelectualista y más inmediatista, pronto se va a hacer con el espectro norteamericano de lo mental. Todo para que ahora sea la vida normal la necesitada de una terapia de la normalidad [CASTEL… pp. 268-270]. Pero que sea la sociedad norteamericana la necesitada de unas técnicas capaces de desarrollar el potencial de lo humano, para así conseguir autonomía y tranquilidad en medio de un mundo alienado y gris, no debe resultar extraño si tenemos en cuenta la referencia que por entonces son la Guerra Fría y sus epifenómenos (Vietnam, Cuba) más la propia conflictividad civil que interiormente vive el país.
     En breve continuamos…

miércoles, 27 de agosto de 2014

La PNL en sí misma. Un poco de historia (II)

Hace días nos preguntábamos de qué previos habrían partido Bandler y Grinder al momento de iniciar la aventura que los llevó a la PNL. Aunque corrían los años ´70 y mucho avanzarían después las neurociencias, han presupuesto lo que por entonces -y hoy también- era aceptado y generalizado académicamente: que las transmisiones nerviosas, como procesos bio-eléctricos y químicos focalizados en el cerebro, constituyen la base de la percepción humana. Es decir, conocen los procesos neurológicos que subyacen a la construcción de los patrones con los que interpretamos el mundo. Incluso saben que nuestra neurología soporta no solo invisibles procesos mentales, sino también nuestras reacciones fisiológicas frente a lo que nos envuelve. Y más aún, que dichos procesos perceptivos, cuando son comunicados, lo hacen desde una estructura interna. Estructura vinculada al discurso, es decir al lenguaje, pero también a la organización de ideas y acciones orientadas a la producción de resultados.
Por lo tanto, sí combinásemos lo anterior, con esas otras acepciones pnlistas más "comerciales" a las que estamos acostumbrados, tendríamos que la PNL es principalmente la descripción de una dinámica: la existente entre lo mental y lo lingüístico en tanto expresividad comunicacional verbal y no verbal. Considerada de este modo, como descripción de una comunicación (el adentro de lo personal) orientada al éxito (el afuera de lo personal), se entiende el esfuerzo de Bandler y Grinder por gestar un modelo descriptivo de pautas exitosas de comunicación. Así, lo que pretendieron fue localizar y simplificar los patrones que los genios de la terapia de entonces: F. Perls, V. Satir y M. Erickson, usaban en sus tratamientos, para una vez transcritos enseñarlos a otros. La consecuencia inmediata de estas investigaciones fue la construcción de un complejo modelo de patrones lingüísticos: el Metamodelo, al que inmediatamente sumaron otras herramientas: el Sistema Representacional y posteriormente el marco neurológico de los Niveles Lógicos aportados por Dilts. 
Este fue su cometido, la popularización posterior del modelo PNL hará el resto: que parezcan más interesados en explicar la "magia" que la racionalidad (su fundamentación neurológica) de la comunicación. El vídeo que os dejamos a continuación, didáctico y actualizado a nivel neurológico, puede ayudar a visualizar mucho mejor parte de lo que arriba decíamos. 

Como siempre, esperamos que la publicación os haya sido interesante y útil. Ante dudas o consultas, podéis escribirnos o llamarnos:
c. Perpetuo Socorro 4, oficina 3 - 50006, Zaragoza
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Os dejamos un saludo cordial.

sábado, 16 de agosto de 2014

La PNL en sí misma. Un poco de historia (I)


Cuando releemos parte del innumerable material que hoy circula en torno a la Programación Neuro-Lingüística (PNL), se hace bastante difícil dar con algún texto que dedicándose a la misma, aventure alguna definición que vaya más allá de las señales identitarias del marketing.
En efecto, presentada desde sus orígenes, en mucho por sus mismos creadores: Richard Bandler (1950) y John Grinder (1940), como una herramienta sin necesidad de grandes soportes estructurales, como un modelado sobre el que sólo basta saber si funciona o no, si es útil antes que verdadero [BANDLER - GRINDER. De sapos a príncipes. Transcripción del seminario de los creadores de la PNL, Gaia Ediciones, Madrid, 2000, pp. 21-22, 25].
De este modo, seguramente como reacción al espíritu academicista que entonces rodeaba el mundo de la salud mental estadounidense, desde el principio la vemos de la mano de sus promotores vinculándose al mundo de la consultoría de élite. De hecho, Timothy Gallwey (1938), uno de los primeros instructores en homologar deporte de élite y dirección empresarial, siempre ha reconocido la deuda capital del coaching respecto a la PNL. Es por eso que nos encontrarnos con definiciones que apuntando principalmente a los logros y a la eficacia, nos presentan la neuro-lingüística desde claves como la actitud, la curiosidad o el deseo de aprender. Todas cualidades dirigidas unilateralmente hacia la excelencia desde lo que sería una cierta concepción mercantil de la vida y sus retos.
Ahora, sea simplemente la PNL lo dicho, o una metodología o una técnica como también suele caracterizársela, es un hecho que cuando Bandler y Grinder a principios de los ´70 emprenden el trabajo conjunto de investigación que poco a poco les llevará a desarrollar los presupuestos básicos de la Neuro-Linguistic Programming [el término acuñado por Bandler y Grinder (NLP) no salió a la luz hasta 1977, cuando Robert Dilts (1955), nuevo colaborador de estos, lo lanzó abiertamente a la comunidad científica], saben perfectamente qué es lo supuesto detrás de cada uno de los términos que emplean. Saben que lo que tienen en sus manos no es un producto psicológico más, fácilmente dirigible al mercado del bienestar. Sin embargo esto es lo que en mucho parece haber sucedido. ¿Por qué?
Pues bien, de todo esto comenzaremos a hablar en breve. Síguenos para así entender de qué hablamos cuando hablamos -seriamente- de PNL...
Quedamos como siempre a vuestra disposición. Escribidnos o llamadnos.
Un saludo.

jueves, 31 de julio de 2014

Para no "des-encaminarnos" frente al silencio y el ruido

Hace apenas unos días caíamos en la cuenta de la contradicción que supone optar por el silencio personal (de donde el resurgir de las prácticas meditativas), cuando a la par, culturalmente, públicamente seguimos siendo lastrados por el ruido. Nos preguntábamos entonces si no sería necesario comenzar a generar estrategias de reclamo y cuidado frente al nada cuidado silencio público y sus formatos normativos anti-diálogo y anti-comunicación (respectivamente aludíamos a la tertulia mediática y al uso irracional de lo tecnológico). Esto, porque mirar para otro lado o simplemente desconectar, pueden ser estrategias pobres, demasiado solipsistas, des-encaminadas por tanto al momento de asumir la cuestión.

A propósito, ved como desde lo metafórico, el monje del vídeo de animación que os ofrecemos, nos representa a todos y cada uno a la hora de enfrentar la contradicción que estamos llamados a superar. Observad cómo progresivamente cambia de actitud ante la realidad -la simbolizada por el perrito y su bola- que le toca. Disfrutad también de la solución que encuentra. Esperamos que os guste y ayude a repensar el propio camino frente al silencio personal y público.


Quedamos como siempre a vuestra disposición. Podéis escribirnos o llamarnos.
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